Extinción mediante extracción de oxígeno
La técnica de extinción por gas se basa principalmente en el principio de la extracción de oxígeno. Añadiendo el medio de extinción gaseoso al aire ambiente, se reduce el porcentaje de oxígeno en una medida tan grande, que se oprime el proceso de combustión. La extinción se puede realizar o bien con gases nobles (gases inertes) o bien con el gas químico HFC 227ea.
Funcionamiento del gas inerte
Al suministrar gases inertes, el oxígeno en el aire ambiente se ve desplazado hasta que la concentración del oxígeno ya no presenta el valor límite suficiente como para permitir la combustión. Los gases inertes no producen ninguna combinación o composición química y, por tanto, efectúan una extinción que no deja residuo alguno.
Funcionamiento del gas HFC 227ea
El efecto de extinción del gas HFC 227ea se basa en un proceso físico-químico. Adicionalmente al desplazamiento del oxígeno - como sucede con los gases inertes - el efecto de extinción del HFC 227ea se basa en la absorción térmica así como en un impedimento químico del proceso de combustión.